Cómo debes proteger tus datos financieros

31.1.2020 (Tiempo de lectura: 10 min.)

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Las transacciones financieras a través de medios electrónicos se multiplican. Gracias al crecimiento de los Smartphone, por ejemplo, podemos operar en cualquier momento y lugar y hacer todo tipo de transacciones. Miles de datos financieros se comparten día a día, pero también esta información es la llave para que delincuentes puedan acceder a cuentas bancarias, tarjetas de pago e incluso solicitan préstamos a nuestro cargo.

Todo ello hace indispensable que protejamos información básica de productos como:

  • En tarjetas bancarias hay que prestar especialmente atención en custodiar el código PIN de la tarjeta, número de la tarjeta o PAN, fecha de caducidad y número de seguridad que figura en la parte posterior o CVV.
  • Datos de acceso a la Banca online: Número de usuario, clave y firma digital o clave de coordenadas.
  • Datos bancarios: Número de cuenta
  • Información personal: Nombre, teléfono, DNI en personas físicas o CIF en empresas.

El peligro del phishing

Uno de los métodos para intentar apropiarse de estos datos más común es el phishing. Este fraude se basa en el envío de correos electrónicos en los que se aparenta ser una entidad de crédito o una empresa comercial en los que se solicita verificar o actualizar los datos de seguridad, realizar una transacción o incluso pedir directamente datos financieros para realizar un pago o recibir un cobro.

Para ello se proporciona un enlace a una página web para hacerlo. Si se hace clic en el link se abrirá una página que imita a la de la entidad de crédito o empresa (nombre, logotipo, etc…). Es una falsificación, sin ninguna relación con la entidad financiera o comercio. Si introduces los datos personales estarás proporcionando la información necesaria para que accedan a la cuenta bancaria y disponer de todos estos puntos.

¿Cómo evitarlo?

  • En primer lugar, las entidades financieras no envían correos en los que solicite información personal.
  • Nunca accedas a banca online o comercio (como Amazon) a través de un enlace recibido en un correo, entra siempre desde tu página y consulta si tienes algún tipo de mensaje o comunicación.
  • Contacta siempre ante cualquier notificación sospechosa o si has suministrado algún tipo de información.

El phishing no es exclusivo de las entidades financieras. Cada vez hay más correos falsos que buscan hacerse con información privada relacionados con páginas web de comercio electrónico o redes sociales como Facebook.

Si los recibes, lo mejor es ignorarlos y borrarlos sin abrirlos. Si detecta que se trata de phishingy accede proporcionando datos falsos puede que esté permitiendo la instalación de software espía (spyware) que posteriormente intentará hacerse con tus datos personales y financieros cuando intentes realizar algún acceso.

Algunas precauciones si operas online

Las empresas cada vez realizan mayores esfuerzos para ofrecer un entorno seguro en todas las operaciones, como cuando solicitas un préstamo. Esto hace que muchos de los intentos de suplantar la identidad sean más evidentes para el ciudadano. No obstante, la mejor protección comienza con nosotros mismos, siendo precavidos y realizando unos sencillos pasos:

  • Verifica que la web sea segura, tanto en banca online como en comercio electrónico. En las url seguras aparece un candado o llave y en la barra de direcciones aparecerá https://... en lugar de http://...
  • Es importante tener software de protección en todos tus dispositivos, incluidos los teléfonos móviles. Este programa de seguridad debe contener: antivirus, firewall y anti-spyware.
  • Asegúrate que tu navegador de Internet en todos los dispositivos tenga configuradas las preferencias de seguridad.
  • Ten siempre actualizado tu sistema operativo y que tenga instaladas todas las actualizaciones de seguridad.
  • Protege tus claves. En primer lugar, no utilices la misma clave para todo (correo, banca online, comercio electrónico, etc.). Cualquier vulnerabilidad que permita el acceso a esta clave puede acabar ocasionándole un mayor perjuicio. Y, por supuesto no apuntes las claves y mucho menos las tengas localizables como en agenda o en la funda de tu móvil.
  • Cierra siempre sesión, especialmente en ordenadores públicos, cada vez que accedas a tu banco, correo electrónico o realices cualquier tipo de compra.

El mejor y fácil acceso a tu entidad financiera, tu correo o a miles de tiendas online es una gran ventaja, pero siempre cuidando al máximo la protección para conseguir que todas tus transacciones sean seguras.

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