Después de la compra de una primera vivienda, la compra de un coche es el segundo gasto fuerte en el que incurren muchas familias. Debido a que, en general, no se tiene dinero al contado para realizar la compra de golpe, es habitual recurrir a la financiación, siendo la única manera de poder seguir adelante con la adquisición del vehículo y disfrutar de él lo antes posible.

Hoy en día existen numerosas alternativas a la hora de financiar la compra de un coche, además del tradicional préstamo bancario. ¡En este artículo te las contamos!


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Préstamo con el concesionario

Una opción para financiar la compra de un coche hoy en día es hacerlo a través del propio concesionario, ya que cada vez son más los que cuentan con su propia financiera para poder dar este servicio a sus clientes.

➕ Ventajas de solicitar un préstamo con el concesionario

La principal ventaja de esta alternativa de financiación es la rapidez en la gestión, ya que evitamos tener que acudir a otra entidad para conseguir el dinero.

Además, el concesionario se encarga de todo el papeleo para facilitar la operación a los clientes y suelen ser menos exigentes en los requisitos a solicitar. Esto último no es de extrañar, ya que los concesionarios buscan que los clientes financien el vehículo con ellos, pues consiguen aumentar el margen de beneficio a través del coste de la financiación que cobran a los clientes.

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➖ Desventajas de solicitar un préstamo con el concesionario

Por su parte, la principal desventaja de financiar un vehículo con el concesionario es que a veces puede salirnos más caro, pues el tipo de interés suele ser más alto que el de los bancos.

En segundo lugar, es habitual que sea obligatorio financiar una cantidad determinada del coste total, por lo que, si cuentas con ahorros y no pensabas financiar casi todo el coste del vehículo, no podrías hacerlo.

Por último, los contratos de financiación con los concesionarios suelen incluir ciertas cláusulas que podrían encarecer el préstamo. Por ejemplo, un coste adicional si el cliente decide amortizar el préstamo anticipadamente, o la contratación obligatoria de algún seguro para el vehículo.

Debido a que los concesionarios son conscientes de ello, muchos tratan de hacer más atractiva la financiación ofreciendo algún descuento adicional en el seguro del coche durante el primer año, o bien en el mantenimiento anual del vehículo, etc.

Analiza y compara costes

Es por ello que antes de sentirse atraído por estos descuentos que ofrecen los concesionarios, conviene estudiar bien el coste total de la financiación, aun teniendo en cuenta las ofertas que se incluyen, para compararlo con lo que nos costaría financiar la compra con otra entidad.

Préstamo bancario

El préstamo bancario para financiar la compra de un vehículo es la alternativa más tradicional, pero no por ello puede dejar de ser la mejor. De hecho, muchas entidades ofrecen préstamos destinados directamente a la compra de coches, denominados “préstamo coche”.

➕ Ventajas del préstamo bancario

En general, el coste de la financiación bancaria para comprar un coche suele ser inferior al de los concesionarios. Además, puedes elegir la cantidad del préstamo que necesites, así como el plazo de devolución que mejor se adapte a tus necesidades. De este modo, si tienes algo de dinero ahorrado y no deseas financiar el coste total del vehículo, puedes hacerlo y solicitar solo aquella cantidad que necesites.

Por su parte, los bancos suelen ofrecer mejores tipos de interés si el cliente cumple con ciertas condiciones, como puede ser tener la nómina o recibos domiciliados.

➖ Desventajas del préstamo bancario

Una de las desventajas de solicitar un préstamo bancario para financiar la compra de un coche es que suelen ser más estrictos y pueden solicitar más documentación a los futuros prestatarios. Por ejemplo, será necesario demostrar que se reciben ingresos recurrentes, o incluso puede ser necesario un avalista para la aprobación del préstamo.

Crédito multiopción

Se trata de un crédito que ofrecen las marcas de coches y consiste en pactar un número de cuotas que se pagarían todos los meses. A partir de una fecha marcada, el comprador tiene dos opciones: devolver el coche al concesionario o continuar pagando el resto de cuotas que faltan para quedarse con el vehículo.

Leasing

El leasing es una modalidad de alquiler de vehículo durante un periodo de tiempo determinado (que suele ser entre 2 y 5 años), con opción a compra al final. De este modo, cuando finaliza el contrato, el arrendatario tiene la oportunidad de comprar el vehículo pagando la última cuota.

Por su parte, en esta modalidad de leasing, la persona que utiliza el coche corre con todos los gastos de mantenimiento, seguro, etc.

Renting

La opción de renting o de alquilar un vehículo comenzó siendo muy utilizada por empresas y autónomos, pero está ya muy extendida entre particulares. Consiste en alquilar un coche a largo plazo (normalmente entre 2 y 5 años) sin tener la opción de compra al final. Por tanto, al finalizar el contrato el arrendatario puede o bien cambiar de coche o devolverlo.

En esta modalidad de renting, la persona que utiliza el coche paga una cuota fija mensual y se olvida de todos los demás gastos, a excepción de la gasolina. Por ejemplo, del seguro, costes de mantenimiento, impuestos, etc.

Sin duda, el renting es una opción muy atractiva para aquellos a quienes les guste cambiar de coche de manera frecuente, o para aquellos que no estén interesados en realizar el desembolso que supone la compra de un coche nuevo, aunque lo financiemos.

Coche publicitario

Se trata de acudir a casas publicitarias que pagan por llevar un rótulo publicitario en el vehículo. Así, el cliente obtiene un coche a un coste mucho menor, incluso puede salir gratis, a cambio de conducir un coche con una banda publicitaria.

Sin duda, se trata de una opción creativa para aquellos a quienes no les importe llevar un coche publicitario a todas partes.

Cómo calcular el coste de la financiación del coche

Antes de decidirse por una forma de financiación u otra, conviene hacer cuentas, calcular los costes de financiación a través de una entidad u otra, y comparar.

Así, para calcular el coste de la financiación con una determinada entidad, basta con multiplicar la cuota mensual a pagar por el total de meses que dure la financiación. Además, se deben añadir los gastos extras en los que sea necesario incurrir, como por ejemplo la contratación obligatoria de algún seguro.

Recuerda que, para abaratar los intereses del coste de la financiación, hay que reducir el plazo de devolución. Es decir, a mayor plazo de devolución, menor será la cuota a pagar mes a mes, pero mayores serán los intereses que hemos acabado pagando a la entidad por la financiación.

Fuentes: BBVA, La Vanguardia, La Sexta, El Motor, ING, Santander

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